Follow by Email

lunes, 8 de agosto de 2011

Dia 13: Más de lo mismo

Hoy me ha costado levantarme. Normalmente los peregrinos se levantan sobre las 6, pero yo, hoy, no me he enterado y ha sido mi despertador quien, media hora después me avisa para que me ponga en marcha. Lo paro y me doy otros diez minutos.
Ya en camino, pasa lo de siempre en las ciudades mas grandes, al no estar suficientemente senalizado empiezan las dudas y las perdidas. Pero ahora, hay mas peregrinos por lo que se puede seguir mejor el rastro. Tanto es así que sigo a los peregrinos a pie que me lleva a un camino que no era el que tenia pensado.
Este es un poco mas corto pero tiene mas subidas y bajadas.
De hecho a los pocos kilómetros nos encontramos un gran 'pared', kilómetro y poco de continua ascensión que hace que mis piernas quieran explotar.
Luego el camino comienza un sube y baja, con tendencia a subir que no va a parar.
Recordad que Ourense está a unos 100 m sobre el nivel del mar y hoy toco cimas de mas de 800 m.
Todo va bien, el camino alterna asfalto, pistas de tierra y camino de piedras.
El entorno es bonito, sobre todo cuando discurre por el bosque.
En uno de los descenso por camino de piedras, aunque por experiencia lo hago despacio (recordad las averías) me doy cuenta que he perdido el saco de dormir.
Por un momento me planteo dar la vuelta, pero al final sigo. A saber cuando lo he perdido, y el camino no esta para subirlo.
Al llegar al final de la bajada, paro para apretar el sillín que con los traqueteos se ha soltado y además espero a un par de peregrinos que los había pasado en el descenso por si habían visto el saco. Pero, negativo, así que me voy al bar a reponer fuerzas.
Sorpresa mayúscula cuando una pareja de peregrinos a los que pase hace tiempo, aparece con mi saco. Como recompensa le invito a desayunar. Pienso, por fin la fortuna se alía conmigo, además la piernas cada vez están mejor.
Le pregunto a la camarera si el camino esta bien y me dice que si. Así que me olvido de la carretera y sigo por el camino.
El camino sigue con su sube y baja pero cada vez aparecen mas piedras. En una de estas, se me suelta la rueda y se bloquea el freno de atrás. La hemos liado!! A que no llego a santiago!! Qué estoy a menos de 70 km!!
Me pongo en plan mecanico, desmonto el freno y logro ponerlo bien, pero... no frena.
Estos frenos nuevos!!! Parece que se ha salido el liquido de frenos!! Continuo sin frenos de atrás al siguiente pueblo (2 casas y media) y hago la pregunta que ya sabia la respuesta: hay taller de bici? Nada, así que me manda a un pueblo a 6 km. Eso si, esta vez por carretera. Llego a Cea, famoso por su pan y tampoco hay taller, así que preguntando un hombre me deja aceite de coche para probar sin funciona en mis frenos. Solución equivocada.
La alternativa, ir a Lalin, a 30 km, por la nacional, además es parte de camino.
Pues manos a la obra, solo con el freno delantero, a que os suena esto, voy por la carretera. Pero esta vez la carretera tiene bastante pendiente y apenas uso el freno.
Ya en el taller, me recargan el liquido de frenos y continuo hasta mi destino que estaba cerquita, Laxe.
Hoy que parecía un etapa corta (55 km) con visita a un monasterio, se ha convertido en un etapa larga (73 Km) y sin nada cultural.
Un día me queda!!! Eso espero

1 comentario:

  1. Al final lo vas a hacer, cabrón ... ;-)
    ¿Cuándo tienes previsto volver, que quedemos y nos cuentes?

    ResponderEliminar